La fotografía se transformó en icono de consuelo luego del devastador sismo que dejó más de 600 muertos.
En medio de un escenario desolador, los ecuatorianos encontraron un icono de consuelo y esperanza. La imagen de Nuestra Señora de la Luz permaneció intacta en su urna de vidrio mientras todo a su alrededor está destruido como consecuencia del terremoto que sacudió a Ecuador el 16 de abril y que dejó hasta ahora 602 muertos, 7.000 heridos y 23.000 personas sin hogar.
La imagen tomada por las hermanas de la unidad educativa Leonie Aviat en la Parroquia de Tarqui en Manta se volvió viral en las redes sociales al permanecer en perfecto estado en medio de las ruinas. Algunos creen que se trató de una casualidad, pero muchos otros lo atribuyen a una especie de milagro o un mensaje de Dios.
La hermana María del Carmen Gómez de la comunidad de Manta, explicó que el miércoles empezaron los trabajos de demolición y ellas mismas hicieron el hallazgo. "No solo la Virgen ha quedado intacta en su gruta sino mi Jesús Sacramentado. Estaba en un pequeño oratorio a la entrada del colegio y fue sepultado. Lo encontramos intacto junto a objetos litúrgicos usados para la celebración eucarística y otra imagen más pequeña de Nuestra Señora de la Luz", dijo la religiosa.
El Gobierno de Ecuador infirmó que 11 personas fueron rescatadas con vida luego del terremoto de 7,8 de magnitud. Desde ese momento se han producido 722 réplicas.
Escondidos tras los Andes ecuatorianos, donde algunos creen que los gallos le cantan a Atahualpa, fueron descubiertos restos arqueológicos que podrían albergar la sepultura del último emperador inca.
"Es un hallazgo absolutamente importante en la historia de la arqueología de Ecuador y la región", dijo a la AFP la ministra de Patrimonio, María Fernanda Espinosa, sobre las ruinas halladas por la historiadora ecuatoriana Tamara Estupiñán.
Exploraciones que comenzarán este año a cargo del estatal Instituto de Patrimonio Cultural y en las que participará Estupiñán develarán lo que esconde el complejo que aún estaba en construcción a 1.020 metros de altitud y declarado protegido.
En el flanco occidental de la cordillera, a donde se desciende por sinuosos y profundos encañonados, esta becaria del Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) localizó en junio de 2010 lo que describe como un "sitio arqueológico inca", el cual acoge una casa de hacienda y viveros de gallos de pelea.
En jurisdicción de Sigchos (70 km al sur de Quito), sobre una colina y entre la maleza, se aprecia un complejo de muros, acueductos y empedrados que está dentro de la hacienda Machay, que en quichua (lengua incaica) significa sepultura.
"Es un monumento inca de diseño imperial tardío con un camino que conduce a varios aposentos rectangulares, que son estructuras levantadas con piedras cortadas y pulidas alrededor de una plaza trapezoidal", explicó Estupiñán a la AFP.
La arqueóloga Tamara Bray, de la Wayne State University de Estados Unidos y que colabora con los estudios de la ecuatoriana, certificó que es una construcción inca "con un fenomenal estado de conservación y de bastante importancia científica".
Al ingreso a la ciudadela, por un ascendente camino amurallado que parte desde el río Machay, se conserva el "ushno", gradas con forma piramidal que se suponen el trono del cápac (rey), mientras que un canal de agua forma una pequeña cascada definida como el "baño del inca".
La hacienda Machay está cerca del caserío de Malqui (cuerpo momificado del progenitor de una nueva familia real), nombre que figura en documentos de finales del siglo XVI y que está en un cálido valle del litoral que alberga otras ruinas arqueológicas identificadas por Estupiñán y Bray en 2004.
El director del IFEA (con sede en Lima), Georges Lomné, dijo a la AFP que el hallazgo corrobora una presencia incaica en tierras bajas fuera de su tradicional zona de ocupación.
"Malqui-Machay es parte de un complejo más amplio formado también por la laguna de Quilotoa y la zona de Pujilí (en la provincia de Cotopaxi, donde está Sigchos). Este conjunto pertenecía a Atahualpa. Era su dominio personal, como los reyes de Francia manejaban un 'dominio real'", añadió.
Bray apuntó a la AFP que "se han encontrado muy pocos sitios incas en este tipo de entorno de bosque tropical. Creo que los incas tendían a usar este tipo de zonas como refugio".
Para Estupiñán, Malqui-Machay, como identifica al área de los vestigios, sería la última sepultura de Atahualpa, el "último cápac del Tahuantinsuyo", el imperio que abarcó territorios desde Colombia hasta Chile por el Pacífico, incluidos de Bolivia y Argentina.
Anotó que tras ser capturado por los españoles en noviembre de 1532 y ejecutado en julio de 1533, el "malqui" del emperador fue entregado a Rumiñahui, su hombre más leal, que lo llevó a Sigchos
.
Esa región habría sido la retaguardia de Rumiñahui, según la historiadora, quien desde hace una década estudia a ese líder de la resistencia contra los conquistadores.
Atahualpa además ordenó en vida elaborar con su pelo y uñas los llamados "huauques", efigies que le representaban y una de las cuales bien podría estar en Malqui-Machay.
Que la momia de Atahualpa "haya transitado o quedado por un tiempo en este santuario me parece totalmente verosímil", expresó Lomné, y apuntó que arqueólogos y etnohistoriadores de "referencias sólidas" se han interesado por las ruinas.
En el sitio está la vivienda de Francisco, uno de los hijos de la familia Moncayo, propietaria de la hacienda.
Allí, este zootecnista se dedica a la cría de gallos de pelea en cuyo canto, a decir de la historiadora, se escucha el nombre de Atahualpa.
Escrito está que después de ejecutar al inca, los españoles "llamaron Atahualpa al gallo y a su canto porque decían que cantaba por su muerte (...) hay una analogía por el sonido que emite y la bravura del animal, que se identifica con la lucha del cápac", señaló Estupiñán.
Escalofriantes revelaciones de los miembros de la secta satánica que asesinó y desmembró a dos personas en Guayaquil.
Antes de cortarlos en pedacitos los “Uñas Negras” se drogaban, para después crucificarlos prendiendo velas negras en forma de pirámides en sus cuerpos.
Sin luz natural, dentro de una vivienda de caña guadúa sellada con plásticos azules y negros para evitar que pase la claridad, los presuntos descuartizadores oficiaban la misa negra a sus víctimas para evitar que su alma se desvíe y vaya directo al infierno, según sus creencias. Así lo manifestaron los miembros de la secta satánica “Uñas Negras”, como se hacían llamar, durante la audiencia de formulación de cargos realizada el pasado sábado en el juzgado de turno anexo a la Policía Judicial de Guayaquil.
Los detenidos afirmaron creer plenamente en el diablo y que sería un colombiano alto y de buena apariencia, que supuestamente vive en Quito, quien los adoctrinó con la Sagrada Escritura. Uno de ellos explicó al juez Ángel Rubio que su fe está basada en un artículo de la palabra de Dios, Apocalipsis 3:16, que cita lo siguiente: “Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. Los seguidores de lucifer mencionaron que al encontrarse personalmente con el líder colombiano les enseñó que Dios pide que todos sus fieles sean prácticamente santos y que no deben causar daño a nadie, mientras que ellos tenían la misión de castigar a quienes hacen el mal y no tenían que meterse con los buenos. Al igual que los fieles cristianos temen a ser vomitados de la boca del Señor.
Versiones. Los 7 imputados por los asesinatos de dos
adolescentes y el desmembramiento de sus cuerpos, durante sus
versiones, narraron con detalles cómo mataron a las víctimas.
El rito En un ambiente oscuro, lleno de misterio y alumbrado por la luz de las velas, los “Uñas Negras” preparaban a sus víctimas para mandarlos al más allá. Primero los crucificaban para emular el rito satánico que hacen las grandes sectas. Uno de los integrantes se encargaba de buscar los materiales e instrumentos que necesitarían para completar el rito, mientras que los otros ataban a sus víctimas en forma de cruz. Utilizaban clavos para asegurar las estacas, a las cuales se ataban las extremidades de los sacrificados. Los “Uñas Negras” tenían todo claro, pues según la Iglesia de satán el propósito de la misa negra es reafirmar la naturaleza animal del ser humano, por la cual pueden observarse estos ritos que pueden ser sexuales, de carne y de sangre. Por eso para preparar los cuerpos utilizaban seis velas rituales, de color negro, que eran colocadas en formas de pirámide sobre el cuerpo y cabeza de las víctimas: tres sobre el abdomen, cerca del ombligo, dos en los ojos y una en la frente.
Los detenidos afirmaron que la unión con trazos geométricos de estas figuras forman uno de los símbolos satánicos que tiene el poder de abrir las puertas del infierno. Esto lo hacían con la finalidad de evitar que el alma de los fallecidos divague en la nada. Durante el ritual, los creyentes invocaban los 77 nombres de satán para efectuar la celebración. Aunque, según los satanistas, todos los pasos son parecidos al de una misa católica, pero deformados; pues durante la misa negra la hostia consagrada es pisoteada y mezclada con drogas, y aunque este no sería el caso, en algunos rituales se realizan violaciones en ese momento. Los “Uñas Negras” mencionaron que ellos sí se drogaban antes de desmembrar a sus víctimas. Luego, al finalizar el ritual, los colgaban de un árbol que está ubicado en el patio de una casa que está en la loma más alta de la cooperativa Nueva Frontera, en el noroeste de la urbe, y comenzaban a despedazar los cuerpos. El instrumento para descuartizar era una sierra común, como las que usa cualquier mecánico en una taller y puede conseguirse en todas las ferreterías. Algo que los detenidos destacaron fue que la hoja de sierra que emplearon para hacer los cortes fue una de dientes finos. Es por ello que los cortes no afectaron mucho los músculos ni huesos de las víctimas, lo que al inicio se pensó que fueran hechos con sierras eléctricas, como afirmó Juan Montenegro, jefe de Medicina Legal, en un principio.
Observaban todo Desde lo más alto del cerro, donde está ubicada la locación principal de los rituales, puede mirarse la mayoría de los sectores donde fueron abandonados los restos de las personas sacrificadas. El sitio es como un mirador con un amplio horizonte y de difícil acceso. Para llegar allí hay que subir caminando por los senderos casi verticales de un cerro, que con las lluvias se convierte en una trampa mortal llena de fango. Solo quienes habitan en el lugar conocen bien por donde pisar. Los moradores no conocían que a su alrededor se hacía este tipo de sacrificios y rituales satánicos, pero ahora temen y quieren que los detenidos no salgan de prisión.
Crucificado como Jesús y ofrecido a luzbel
Carola Cáceres, Guayaquil
Mientras la Policía trabaja por un lado en este escabroso caso, por otro la Fiscalía recepta las versiones de los sospechosos y de las personas que de alguna manera aporten para el esclarecimiento de los dos asesinatos. De los siete detenidos que hay hasta el momento, José Vera, Jhonny Alvarado, Félix Rosales, Eduardo Rodríguez, Carlos Caicedo, Eduardo Salas Pazmiño y Fidel Andrés Palomino Álava, estos dos últimos se contradicen en sus versiones, pues mientras por un lado el uno dijo que su vida estaba en peligro y prácticamente lo obligaron a abrir un cadáver, el otro asegura que Salas participó dirigiendo un descuartizamiento porque supuestamente trabajó en la morgue como guardia de seguridad y sabía hacer eso. Salas Pazmiño aseguró que “se indica que soy líder, no soy líder, yo concurrí a la Fiscalía, fui amenazado por los señores, estuve en el segundo asesinato, el señor Palomino es el líder de la banda. Yo trabajo en la cartonera, se me quedaron con mi celular, me tocó concurrir al fiscal para pedir protección... mencioné las cosas que había pasado, si estuve en el segundo fue por pedido de ellos. Yo creo en el diablo y Dios. Lo único que hice fue abrir el cadáver”. En tanto Fidel Palomino, alias “Fito”, afirmó que “lo que dice el señor Salas no es cierto, inclusive lo ayudamos a él, el primer caso él sí sabe, él nos quiso dar un espaldazo al salir como víctima de todo esto porque fue algo planeado”. Sobre el primer asesinato señaló que “fue el joven de 17 años, que yo no conocía, que se acercaba al consumo de marihuana en la esquina de Guerreros del Fortín, cerca de las villas de Miduvi, él se aproximó a nosotros a decirnos que quería hacer un asalto, que él era repartidor de productos varios, que trabajaba para dos ancianos a quienes les quería hacer el robo, ya que recaudaban 4 mil dólares en la tarde, a eso de las 17:00, que ellos eran cristianos evangélicos y que había que apretarlos un poquito para que aflojen el dinero, la plata estaba debajo del asiento y el resto en una cajita. Yo le comuniqué a él que no hacíamos daño a cristianos, gente que andaba con Dios, entonces él siguió insistiendo que hagamos el trabajo o que le presente gente que lo pudiera hacer”. El domingo 18 de diciembre del 2011 el muchacho se acercó nuevamente a Palomino para proponerle otra vez el asalto, pero en tono más alzado. Aproximadamente a las 21:00 surgió una discusión entre ambos y “Fito” le lanzó gas lacrimógeno, ante la mirada de varios de sus amigos a quienes les señaló que lo boten o vean qué hacen con él. En ese momento lo agarraron, amarraron y lo metieron en la casa de Carlos Caicedo, donde siguieron golpeándolo, pero como la víctima seguía tildándolos de débiles, Palomino le dio una puñalada y se marchó. Al otro día sus amigos le dijeron que lo habían descuartizado porque no podían sacar el cuerpo entero debido a que era demasiado visible.
Cabeza abandonada por san ignacio
En el segundo asesinato, “ese muchacho se nos acercó, esto fue el 30 de diciembre del 2011, estaba en la casa de Carlos Caicedo Morales, ahí me lo presentaron diciéndome que él nos quería tender una trampa porque nos llevaba dizque para ir a acabar con unos vendedores de droga, pero era una familia que le había presentado una denuncia en contra del verdadero de la droga “La chola”, en el sector de San Ignacio”. Por haberles mentido decidieron que debía morir, “ya que él nos quería usar para hacer una limpieza en un sector determinado de drogas”. A los pocos minutos se fueron con el sujeto hasta Guerreros del Fortín, donde está la casa de Eduardo Rodríguez, alias “Lágrima”. “Yo les indiqué a los muchachos que si iban a hacer el sacrificio que ellos lo hagan. Ahí participó Ronnie Moisés Alvarado Holguín, alias “Perico”; José Vera, alias “Baquely”; Carlos Caicedo, alias “Chambero”; Jhonny Rosales y Eduardo Rodríguez”. Palomino salió del lugar, pero volvió a entrar a los 30 minutos. “Y lo encontré crucificado, pero patas arriba, a él lo tenían en un madero que era para construir un cuarto, ahí hice una oración a luzbel para que el alma de él sea recibida en el infierno, para esto él ya tenía tres velas colocadas en la cara, dos en los ojos y una en la boca haciendo un triángulo que es una pirámide, que son las puertas para entrar al infierno. Y en el abdomen tenía tres velas haciendo una pirámide invertida, que significa el terminal del portal”. Al terminar de orar comenzaron a descuartizarlo, “todo dirigido por Javier Salas, él señaló que había trabajado en la morgue como guardia de seguridad privado y vio cómo hacían eso”. Siendo la 01:00 se llevaron los sacos que contenían las partes descuartizadas. Al otro día le informaron que la cabeza del sujeto sacrificado no la botaron, que la tenían en la parte de atrás en el patio. “Fito” ordenó entonces que la boten con un mensaje que diga: “Basta de abuso de gente injustificada, de gente inocente”. “A los dos que se los mató no son gente inocente, son culpables de crímenes terribles...”, agregó. Finalmente mencionó el detenido en su declaración que la cabeza la botó Ronnie Alvarado, alias “Perico”, frente a la estación de la Alborruta, por la entrada de la cooperativa San Ignacio.
En la Cueva de los Tayos, podrían existir los restos de una desconocida y misteriosa civilización antigua.
La misma se ubica en Ecuador, precisamente en el sector del Norte de la Cordillera del Cóndor, a unos 800 metros de altura.
Allí es dónde se halla la importantísima entrada, o bien, la única entrada de la cual se tiene noción en la actualidad, ya que para todos nosotros, en general es un asombroso enigma que deja a muchos sin sueño.
Se conoce mundialmente este hallazgo desde el año 1969, pues en este un húngaro de nacionalidad argentina, motivado por su pasión hacia los mitos y las leyendas y para demostrar sus conocimientos en espeleología aún siendo sólo una afición para él, Juan Moricz se arrojó a la aventura, internándose imperturbable en la zona selvático-montañosa ecuatoriana.
Aunque él no haya sido la primer persona que haya estado en ese sitio, nadie puede restarle valor a su coraje y a su determinación.
Si se lee el registro escrito del viaje del húngaro, posiblemente se nos erice la piel como nunca antes lo hayamos sentido, y nos recorra un escalofrío inquietante.
Entre otras cosas, nos narraba que había cantidad de pájaros de los llamados "tayos", que sólo salen de noche y cuyas crías eran cazadas muy a menudo por los indígenas de la zona, los "shuaras".
Afirma que conoció un sitio apestado por descubrimientos de incalculable valor, tanto para la historia como para la cultura.
Hallados en un habitáculo oculto, los describe como tablas de algún metal que podrían tener consigo toda la historia de los antiguos pobladores, de la que hasta hoy permanecemos ignorantes.
No podríamos evitar creer que existe un lazo que vuelve comunes a esas tablas halladas por el espeleólogo con las del "Libro de los de las Vestiduras Blancas", señaladas por expertos en extraterrestres, repletas de símbolos ideográficos de inconmensurable complejidad.
En las siguientes páginas leeremos muchos datos interesantes sobre la civilización extinguida y acerca de cómo hizo el húngaro para encontrar la cámara secreta de la cueva en medio de aquellas irregulares montañas.