danielorbis
martes, 7 de septiembre de 2010
lunes, 6 de septiembre de 2010
Pedro Duque reclama una prueba para desviar al asteroide Apophis
El astronauta español cree necesario invertir «unos cientos de millones» para evitar una catástrofe que se puede predecir
El astronauta español Pedro Duque ha dado la voz de alarma. Presidente ejecutivo de la empresa Deimos Imaging, dedicada a la explotación de datos de satélites de observación y al estudio de sistemas de protección de la Tierra de amenazas espaciales, Duque insiste en la necesidad de que las «autoridades espaciales» realicen una prueba de desvío del asteroide Apophis, que pasará cerca de la Tierra en 2029, aunque su aproximación más peligrosa sucederá siete años después. Aunque la probabilidad de impacto contra nuestro planeta es baja (cuatro entre un millón en su visita en 2036), los científicos creen que si ocurre, provocará un inmenso tsunami,infinitamente más grande que el que asoló el Sureste asiático en 2004.
Duque, que ha impartido una charla en el XIX Curso de verano de Derecho y Política del Espacio, que se celebra en la Universidad de Jaén (UJA) y en el que participan 45 estudiantes de diversas universidades europeas y americanas, ha señalado que «es sorprendente» que no se investiguen soluciones ante el posible impacto de ese asteroide, ya que se trata de una terrorífica catástrofe natural que, afortunadamente, se puede predecir. «No comprendo cómo nadie ha puesto unos pocos cientos de millones para hacer una prueba de desvío», ha añadido.Pedro Duque es actualmente presidente ejecutivo de la empresa Deimos Imaging, que en su día, cuando se denominaba Deimos Space, investigaba soluciones para evitar el impacto de Apophis. El proyecto, denominado «Don Quijote», consistía en enviar una sonda a la peligrosa roca en 2015 para desviar su trayectoria. Sin embargo, el plan fue reducido a una misión de exploración -nada de choques- que aún debía contar con el beneplácito económico de la Agencia Europa del Espacio (ESA). Desde julio de 2009, Deimos tiene su propio satélite, el primero español de observación de la Tierra.Duque se encuentra en excedencia de su puesto como astronauta de la Agencia Europea del Espacio, tras participar en los vuelos espaciales STS-95, a bordo del Discovery, en 1998; y Cervantes, a bordo de Soyuz TMA y la Estación Espacial Internacional (ISS), en 2003.
Hallan elementos clave para la vida en el suelo de Marte
Encontrados por las sondas Viking en 1976, hasta ahora se creía que eran contaminantes de las naves, pero ya estaban allí
Cuando los científicos de la NASA examinaron los resultados de los análisis realizados sobre el suelo de Marte por las sondas Viking en 1976 identificaron una serie de productos químicos orgánicos. Entonces, estos compuestos fueron interpretados como posibles contaminantes de productos de limpieza de las naves. Tres décadas después, y gracias a las aportaciones realizadas por otra sonda, la Phoenix Lander, los investigadores creen que estaban en un error y que el terreno marciano analizado puede contener algo mucho más interesante: nada menos que bloques químicos basados en carbono necesarios para la vida, sustancias orgánicas que ya estaban allí antes de que la agencia espacial americana enviara sus naves.«Esto no quiere decir nada sobre la cuestión de si la vida ha existido o no en Marte» -apunta con prudencia Chris McKay, del Centro Ames de Investigaciones de la NASA en Moffett Field, California-, «pero podría marcar una gran diferencia en la manera de buscar evidencias para responder a esta pregunta». El científico se refiere a que estas sustancias pudieron llegar en una lluvia de meteoritos -tanto el Planeta rojo como la Tierra fueron azotados por muchas de ellas durante los últimos 5.000 millones de años-, y que su presencia no indica necesariamente la exisentcia de alguna forma de vida marciana en el pasadoEl científico es coautor de un estudio publicado por el Journal of Geophysical Research que reanaliza los resultados de las pruebas realizadas por las Viking sobre productos químicos recogidos en el suelo marciano. Estas sustancias aparecieron en muestras calentadas del suelo marciano. En concreto, se trataba de clorometano y diclorometano, compuestos de cloro que, a mediados de los setenta, fueron confundidos con restos de productos de limpieza de las naves. Pero las investigaciones han proseguido y los científicos se han dado cuenta de que estos compuestos son los mismos que aparecieron en una muestra de arena del desierto chileno cuando el equipo de McKay añadió un poco de perclorato.Ya estaban allí«Nuestros resultados sugieren que no sólo compuestos orgánicos, sino también perclorato, pueden haber estado presentes en el suelo cuando las sondas Viking aterrizaron», afirma Rafael Navarro-González, de la Universidad Nacional Autónoma de México. «Desde hace treinta años estábamos buscado la pieza que faltaba al rompecabezas. Phoenix la ha proporcionado: el perclorato», añade McKay. El perclorato, un ion de cloro y oxígeno, se convierte en un oxidante cuando se calienta. «Podría sentarme en el suelo marciano con los productos orgánicos a mi alrededor durante miles de millones de años y no echarlos a perder, pero cuando se calienta el suelo para verificar si hay materia orgánica, el perclorato los destruye rápidamente».Si los compuestos orgánicos pueden persistir en la superficie del suelo marciano, en contra de las ideas predominantes durante tres décadas, una manera de buscar evidencias de vida en Marte podría ser buscar tipos de complejos y grandes moléculas orgánicas, como el ADN, que son indicadores de actividad biológica.
Ya estaban allí
«Nuestros resultados sugieren que no sólo compuestos orgánicos, sino también perclorato, pueden haber estado presentes en el suelo cuando las sondas Viking aterrizaron», afirma Rafael Navarro-González, de la Universidad Nacional Autónoma de México. «Desde hace treinta años estábamos buscado la pieza que faltaba al rompecabezas. Phoenix la ha proporcionado: el perclorato», añade McKay. El perclorato, un ion de cloro y oxígeno, se convierte en un oxidante cuando se calienta. «Podría sentarme en el suelo marciano con los productos orgánicos a mi alrededor durante miles de millones de años y no echarlos a perder, pero cuando se calienta el suelo para verificar si hay materia orgánica, el perclorato los destruye rápidamente».Si los compuestos orgánicos pueden persistir en la superficie del suelo marciano, en contra de las ideas predominantes durante tres décadas, una manera de buscar evidencias de vida en Marte podría ser buscar tipos de complejos y grandes moléculas orgánicas, como el ADN, que son indicadores de actividad biológica.
domingo, 5 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
El extraordinario caso de la lluvia roja sobre Imdia
En 2001, los ciudadanos de la ciudad de Kerala, en el sur de la India, se acostumbraron a que una lluvia de color escarlata cayera sobre sus calles durante dos meses. Godfrey Louis, físico de la cercana Universidad de Cochin de Ciencia y Tecnología, se interesó por el raro fenómeno, que en un principio parecía un vulgar caso de contaminación. Recopiló varias muestras y, bajo el microscopio, observó que el agua no tenía polvo ni arena, sino algo mucho más impactante: estaba plagada de células rojas, muy parecidas a los microbios de la Tierra, pero sin pruebas de ADN. Louis sugirió que las células podían ser extraterrestres, una idea que despertó más de una sonrisa de escepticismo, pero que recibió el visto bueno para su publicación en la revista científica Astrophysics and Space en 2006. Ahora, Louis y otros colegas de renombre afirman algo aún más inquietante: estas células, que ellos creen de otro mundo, se están reproduciendo.
El extraordinario caso de la lluvia roja sobre Imdia
En 2001, los ciudadanos de la ciudad de Kerala, en el sur de la India, se acostumbraron a que una lluvia de color escarlata cayera sobre sus calles durante dos meses. Godfrey Louis, físico de la cercana Universidad de Cochin de Ciencia y Tecnología, se interesó por el raro fenómeno, que en un principio parecía un vulgar caso de contaminación. Recopiló varias muestras y, bajo el microscopio, observó que el agua no tenía polvo ni arena, sino algo mucho más impactante: estaba plagada de células rojas, muy parecidas a los microbios de la Tierra, pero sin pruebas de ADN. Louis sugirió que las células podían ser extraterrestres, una idea que despertó más de una sonrisa de escepticismo, pero que recibió el visto bueno para su publicación en la revista científica Astrophysics and Space en 2006. Ahora, Louis y otros colegas de renombre afirman algo aún más inquietante: estas células, que ellos creen de otro mundo, se están reproduciendo.
El extraordinario caso de la lluvia roja sobre Imdia
En 2001, los ciudadanos de la ciudad de Kerala, en el sur de la India, se acostumbraron a que una lluvia de color escarlata cayera sobre sus calles durante dos meses. Godfrey Louis, físico de la cercana Universidad de Cochin de Ciencia y Tecnología, se interesó por el raro fenómeno, que en un principio parecía un vulgar caso de contaminación. Recopiló varias muestras y, bajo el microscopio, observó que el agua no tenía polvo ni arena, sino algo mucho más impactante: estaba plagada de células rojas, muy parecidas a los microbios de la Tierra, pero sin pruebas de ADN. Louis sugirió que las células podían ser extraterrestres, una idea que despertó más de una sonrisa de escepticismo, pero que recibió el visto bueno para su publicación en la revista científica Astrophysics and Space en 2006. Ahora, Louis y otros colegas de renombre afirman algo aún más inquietante: estas células, que ellos creen de otro mundo, se están reproduciendo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



